Laura Escanes ya está en Menorca de vacaciones en su nueva y espectacular casa de 700.000 euros
La influencer arranca julio cumpliendo el mayor sueño de su vida: disfrutar de su chaletazo de dos plantas en la exclusiva Cala Morell.
Julio ha arrancado con fuerza y Laura Escanes ya ha puesto tierra de por medio para inaugurar un verano que marcará un antes y un después en su vida. No se trata de un viaje más a su isla fetiche; esta vez, la creadora de contenido se instala definitivamente en su propio hogar en Cala Morell, una de las zonas más cotizadas, tranquilas y protegidas del norte de Menorca, a tan solo diez minutos de Ciutadella.
Tras meses de intensas reformas, la catalana ha abierto las puertas de este espectacular chalet de dos plantas construido originalmente en 2012. Para transformarlo, ha vuelto a confiar en su diseñadora de cabecera, Cristina Nogué, dando vida a una vivienda que huye por completo de los lujos estrafalarios y apuesta por la piedra, la madera noble y los tonos neutros bajo una premisa muy clara: "Esta casa no va a ser de colorinches, es rústica”.
Esta filosofía de diseño se percibe nada más cruzar el umbral, comenzando por un exterior que es una auténtica locura visual. Una imponente piscina con un rompedor diseño geométrico en forma de flecha acapara todas las miradas en el jardín, rodeada por una inmensa tarima de madera con sofás de fibras naturales y un gran comedor exterior pensado para alargar las noches estivales. Conectado de forma fluida con este oasis al aire libre, el interior se convierte en una extensión de la luz mediterránea gracias a sus imponentes ventanales.
En la planta baja, el salón y la cocina se unifican en un espacio completamente diáfano donde los muebles se tiñen de un azul verdoso que emula las aguas menorquinas. Todo el conjunto armoniza con grifería de bronce y sillas con tapicería ondulada, demostrando que ningún rincón se ha dejado al azar: desde la televisión que se camufla como una obra de arte, hasta una lavandería que luce una romántica cortina de lino al más puro estilo de las casas de campo tradicionales.
Subiendo las escaleras, la planta superior guarda la zona más íntima y familiar de la propiedad, manteniendo esa misma atmósfera de calma. Aquí destaca el cuarto de su hija Roma, equipado estratégicamente con literas adaptables para el futuro, y una suite principal concebida con el mimo de un hotel boutique de cinco estrellas donde impera el verde botánico junto a un baño integrado de piedra natural.
Toda esta espectacular reforma ha sido posible tras una meditada inversión de 700.000 euros; un desembolso llamativo que la propia Laura justificaba en el pódcast de ‘Ac2ality’ al confesar que le había salido más barato que su piso de Madrid, una urbe que define como "prohibitiva".
Consolidadas sus finanzas, la exmujer de Risto Mejide atraviesa también una etapa idílica en lo personal: su relación con el esquiador Joan Verdú avanza con paso firme desde finales de 2024 y, en plena mudanza, ya ha admitido públicamente su deseo de ampliar la familia al asegurar que "sí que me gustaría volver a ser madre". Este chalet, por tanto, no es un simple capricho inmobiliario, sino el escenario definitivo donde planea construir su futuro.