La nueva e idílica vida de Joaquín Prat tras ser padre junto a Alexia Pla
El presentador de "Vamos a ver" exprime su baja por paternidad en Mallorca junto a Alexia Pla y confiesa su absoluta desconexión del trabajo tras el nacimiento de la pequeña Jimena.
Olídense del ritmo frenético de la televisión y de la presión de los directos matinales. A sus 50 años, Joaquín Prat ha pulsado el botón de pausa en su vida por el motivo más tierno del mundo: el nacimiento de su hija Jimena, la primera niña que tiene junto a la empresaria Alexia Pla, de 38 años. Instalado en Mallorca, el presentador de Vamos a ver exprime cada segundo de su baja por paternidad en una burbuja de felicidad de la que, de momento, no quiere salir.
El comunicador ha reaparecido públicamente en la isla con motivo del 40 aniversario de Puerto Portals, un lugar que conoce a la perfección y que evoca directamente a su pasado al confesar: "Para mí Portals es mi infancia, mi adolescencia, mi juventud". Ha sido en este escenario tan especial donde Prat ha desvelado cómo están siendo estas primeras cuatro semanas desde que la pequeña llegó al mundo el pasado 8 de junio mediante cesárea.
Lejos de sentir nostalgia por la rutina informativa de Madrid, Joaquín confiesa estar experimentando un aislamiento sanador: "Estoy como en una desconexión en la que no me acuerdo realmente cómo era la vida antes de estar aquí. Es una desconexión brutal", asegura. Su rutina actual es radicalmente distinta, ya que apenas salen de casa si no es para dar paseos tranquilos por el centro de Palma con la pequeña o recibir a sus amigos de siempre, resumiendo: "Estamos disfrutando del momento, muy tranquilos... estamos felices".
Gran parte de esta paz se debe al excelente comportamiento de la recién nacida, a la que el presentador describe con auténtica devoción al asegurar: "Es una santa. Se porta de maravilla", señalando además que Jimena ya es "una niña muy despierta, muy buena". Esta tranquilidad les permite a él y a Alexia organizarse a la perfección por turnos, un privilegio otorgado por la baja que agradece profundamente para no tener la presión de regresar inmediatamente al trabajo.
Prat tampoco ha escatimado en halagos hacia su pareja, Alexia Pla, enfermera de formación y reputada empresaria con clínicas de medicina estética en Ibiza y Castellón, quien está afrontando esta etapa con una entereza envidiable. El presentador presume orgulloso de que "la mamá es una fenómena, un pedazo de madre", confirmando además que ella se ha recuperado estupendamente de la operación y se encuentra genial apenas unas semanas después del parto.
Aunque sabe perfectamente que su regreso a Telecinco está fijado para el próximo 7 de septiembre, el periodista se niega a que la sombra de la rutina le empañe el presente: "Es que no lo pienso, quiero vivir el momento. Creo que me ha dicho la cadena que me reincorporo el 7 de septiembre. Imagínate, ni lo pienso, quiero disfrutar del momento". Su mente no está en los audímetros, sino en su familia, teniendo como mayor ilusión actual que Jimena crezca para poder enseñarle todos esos rincones mallorquines que marcaron su propia infancia. Su único deseo inmediato para redondear este verano es el regreso de su primogénito: "La verdad que lo único que echo de menos es que venga mi hijo mayor y que podamos estar todos juntos”.