Rafa Nadal se mete en el negocio del vino: así es su nueva apuesta tras dejar atrás los restaurantes de lujo
El extenista no ha perdido el tiempo desde que colgó la raqueta. Tras probar suerte en la restauración junto a Cristiano Ronaldo y Pau Gasol, ahora presenta "El Tenista", un exclusivo vino elaborado en Jumilla. Una nueva aventura empresarial que también deja al descubierto su gusto por la gastronomía y los fogones.
Rafa Nadal ya no tiene que preocuparse por ganar partidos, preparar torneos o recorrer medio mundo con una raqueta en la mano. Desde que se retiró en 2024, su vida ha cambiado considerablemente, aunque eso no significa que haya decidido vivir únicamente de los éxitos cosechados. A sus 40 años y con 22 títulos de Grand Slam a sus espaldas, el mallorquín continúa ampliando su cartera de negocios. Y su última ocurrencia tiene poco que ver con las pistas: ahora también tiene su propio vino.
Bautizado como "El Tenista", el nuevo producto nace de una colaboración con Familia Gil, una firma bodeguera fundada en 1916 en Jumilla, Murcia. El exdeportista se ha implicado en esta aventura hasta el punto de visitar recientemente sus instalaciones para conocer el proceso de elaboración. "Me hace muy feliz poder formar parte de este proyecto, aprender de una familia con tanta experiencia y compartir con ellos este camino", reconocía en sus redes sociales.
Y aunque podría parecer que basta con estampar un nombre famoso en una botella para convertirla en objeto de deseo, detrás de este proyecto hay bastante más trabajo. Se trata de un vino tinto ecológico elaborado con uvas Monastrell procedentes de viñedos de más de medio siglo, situados a 750 metros de altitud. La vendimia se realiza manualmente y cada cepa produce apenas 700 gramos de uva. Después llega una crianza de aproximadamente 18 meses en barricas nuevas de roble francés. Una elaboración en la que las prisas, precisamente, no tienen cabida.
El resultado, según su enólogo Bartolomé Abellán, es un vino con aromas a frutas negras, moras y ciruelas maduras, acompañados de notas de vainilla y especias. Tiene un 15 % de alcohol y una presentación bastante alejada de los diseños recargados. La etiqueta es blanca, con el nombre y un pequeño dibujo negro que evoca una pelota sobre tierra batida. Ni una fotografía del campeón ni una colección de trofeos decorando la botella. Para eso ya está su impresionante palmarés.
Sin embargo, esta incursión en el mundo vinícola no supone su primer contacto con el negocio gastronómico. Durante años, el manacorí participó en proyectos de restauración junto a nombres tan conocidos como Cristiano Ronaldo, Pau Gasol y Abel Matutes. Entre sus apuestas figuró Tatel, una cadena de restaurantes de lujo que llevó su propuesta de cocina española a ciudades como Madrid, Valencia, Ibiza y Beverly Hills.
En 2023, por ejemplo, abrió sus puertas Tatel Valencia, un establecimiento de unos 600 metros cuadrados que combinaba gastronomía y música en directo. Allí podían encontrarse desde platos sofisticados hasta paellas por unos 25 euros. También estuvo vinculado a Totó, especializado en cocina italiana. Sin embargo, en 2025 se desvinculó directamente de estos negocios de restauración tras una reorganización empresarial. Ese mismo año cerró el local madrileño de Totó.
Lo curioso es que su relación con la cocina va más allá de las inversiones. En una entrevista con Alba Lago en el pódcast "Con Mucho De", en junio de 2025, confesó que disfruta preparando arroces, pescados y sopas de pescado, especialmente cuando reúne a sus amigos cerca del mar. Y también tiene una debilidad menos sofisticada: el chocolate con leche, uno de esos caprichos a los que reconoce que le cuesta resistirse.