María Pombo encuentra por fin a su gato Pluto tras días desaparecido: estaba a dos casas de la suya
María puede respirar tranquila. Después de varios días sin saber dónde estaba Pluto, uno de sus gatos, la influencer ha podido reencontrarse con él cuando ya empezaba a temerse lo peor. Y la sorpresa ha sido mayúscula: el animal apareció a apenas dos casas de la suya.
No se trata de una mascota recién llegada a casa. La influencer ha contado que lleva casi una década durmiendo con Pluto en su almohada, una rutina que explica hasta qué punto forma parte de su vida. Además, siempre lo ha descrito como un gato casero y cariñoso, poco dado a alejarse demasiado. Por eso, cuando dejó de aparecer, saltaron todas las alarmas.
Pombo y Pablo Castellano comenzaron a buscarlo por la zona, colocaron carteles y recurrieron también a sus seguidores para intentar localizarlo cuanto antes. Durante esos días llegaron numerosos avisos y fotografías de gatos que podían parecerse a él, pero ninguna pista terminaba de ser la definitiva. Hasta que llegó la buena.
Pluto apareció en el jardín de una vecina situada apenas dos casas más arriba. Una seguidora que se había implicado especialmente en la búsqueda hizo llegar una fotografía y la creadora de contenido lo reconoció enseguida. Lo cierto es que el gato había estado mucho más cerca de casa de lo que todos imaginaban.
El reencuentro, eso sí, no fue tan idílico como cabía esperar. Pluto estaba más delgado, muy asustado y escondido debajo de un seto. La empresaria pensaba que en cuanto la viera correría hacia ella, pero el animal permaneció quieto y desconfiado.
Finalmente consiguieron cogerlo y llevárselo de vuelta a casa. Todo ocurrió, además, justo antes de que el matrimonio viajara a Chile. La posibilidad de marcharse sin saber qué había pasado con un gato que lleva tantos años formando parte de la familia era una de las cosas que más le preocupaban. El desenlace ha supuesto un alivio enorme para todos, también para sus hermanas, amigos y seguidores, que se habían volcado en la búsqueda.