La angustia de María Pombo por la desaparición de Pluto: “No puedo parar de llorar”
La influencer María Pombo vive uno de sus momentos más angustiosos después de perder el rastro de Pluto, el gato que lleva nueve años a su lado. Han pasado ya cuatro días sin noticias y la desesperación empieza a hacer mella. Hay, además, dos circunstancias que no consigue sacarse de la cabeza: la reciente llegada de otro gato a casa y un cambio aparentemente insignificante que hicieron justo antes de su desaparición.
María Pombo está acostumbrada a compartir prácticamente todo con sus seguidores. Viajes, familia, trabajo y celebraciones forman parte de su día a día en las redes. Esta vez, sin embargo, ha aparecido para contar algo muy distinto. Pluto ha desaparecido.
No es un gato recién llegado a su vida. Lleva nueve años con ella y se había convertido en una presencia inseparable dentro de casa. Dormía junto a María, muchas veces incluso sobre su almohada. Por eso, que hayan pasado cuatro días sin saber absolutamente nada de él ha disparado todas las alarmas.
Hay otro detalle que hace todavía más desconcertante lo ocurrido: Pluto nunca se escapaba. Podía salir al jardín, pero no era un animal acostumbrado a marcharse por el vecindario. Su comportamiento habitual era regresar rápidamente y esperar junto a una puerta o una ventana hasta que alguien le permitiera entrar. Esta vez, simplemente, no volvió.
Desde entonces, la influencer y su familia lo buscan desesperadamente. Han colocado carteles por la zona y confían también en que el microchip permita identificarlo si alguien lo encuentra. Pluto, sin embargo, desapareció sin collar porque, según ha explicado María, cada vez que intentaban ponérselo terminaba quitándoselo.
Y entre tanta incertidumbre hay una coincidencia que inevitablemente ha hecho que María reconstruya una y otra vez las últimas horas del animal.
Un mes antes había llegado otro gatito a casa. Todo parecía ir bien entre ambos: jugaban juntos y la convivencia no había dado señales de problemas. De hecho, María estaba a punto de presentar públicamente al nuevo miembro de la familia.
Pero hay más. Justo antes de perder a Pluto habían cambiado su arenero por uno de mayor tamaño. María no afirma que ese cambio, ni tampoco la llegada del nuevo gato, provocasen su marcha. Son únicamente circunstancias que ahora, con Pluto desaparecido, resultan imposibles de no recordar.
Con todo lo ocurrido, la creadora de contenido ha definido estos cuatro días con una palabra bastante gráfica: “agonía”. También ha pedido ayuda a sus seguidores y busca historias de gatos que hayan desaparecido durante varios días y finalmente hayan regresado.