Isabel Pantoja lanza una tajante indirecta a su hija Isa mientras presume de complicidad con la nueva novia de Kiko Rivera: “A mí no me vas a encontrar más”
Un demoledor “ya no me amas” sobre el escenario y duras reacciones en privado marcan el portazo definitivo de la artista a Isa Pantoja, justo en el momento en que ratifica la reconciliación con su hijo.
En la familia Pantoja parece que no hay sitio para los dos hermanos a la vez: cuando la cantante se lleva bien con un hijo, se distancia de la otra. Tras un verano de falsas promesas, la fractura entre Isabel Pantoja e Isa ha tocado fondo. Las dolorosas confesiones de la joven en De Viernes han tenido una respuesta inmediata por parte de la cantante, que ha sacado el hacha de guerra tanto en privado como a micrófono abierto ante miles de personas.
El detonante fue la reaparición de Isa en televisión reconociendo que aquel tímido intento de acercamiento estival había acabado en nada. “Si su intención era hacerme daño, lo ha conseguido”, confesó entre lágrimas. Pero lo que de verdad escoció en Cantora fue la estocada afectiva que vino después, cuando la joven puso a la madre de Asraf Beno en el pedestal que le niega a la suya: “Para mí es mi ejemplo a seguir como madre”.
Las palabras cruzaron de inmediato el Atlántico hasta oídos de la tonadillera. Según contaron en Fiesta, la reacción de la sevillana fue un dardo directo al mentón: “Si es su ejemplo a seguir, que haga de madre esa señora”. A la rabieta se sumó el cabreo de siempre por ver sus miserias expuestas a cambio de un cheque: “Siempre lo mismo, se va a contar nuestras intimidades en un programa. ¿Cómo quiere que así volvamos a vernos?”.
Lejos de capear el temporal en silencio, la artista convirtió su actuación en Tazacorte (La Palma) en un ajuste de cuentas. En plena celebración de sus 50 años sobre los escenarios, lanzó entre canción y canción una frase que sonó a sentencia: “A mí no me vas a encontrar más y eso es lo que hay, ¿sabes por qué? Porque ya no me amas”.
El portazo a la benjamina del clan llama aún más la atención por el contraste con la escena que se vivió esa misma noche. Mientras desahuciaba a Isa, la artista le ponía la alfombra roja a Kiko Rivera. Tras seis años de guerra sin cuartel, la paz con el DJ está más que consolidada y se escenificó sobre el tablao cuando la folclórica subió al escenario a Lola García, la pareja de Kiko, deshaciéndose en elogios: “Ese fuerte aplauso para la maestra. Gracias, mi vida. Sois divinas, elegantes, maravillosas”. Desde bambalinas, Kiko comprobaba cómo las dos mujeres de su vida se fundían en un abrazo profesional y personal.
A más de 800 kilómetros, sola y lejos del paraguas materno, Isa busca recomponerse con el apoyo de sus incondicionales. Su amiga Sara fue la primera en dar la cara por ella en redes con un mensaje corto pero directo: “Aunque el camino a recorrer sea duro, siempre estaré contigo”. Una foto que confirma el diagnóstico: en la casa de la tonadillera, el perdón jamás sale gratis.