La otra verdad tras la ansiedad mujeres: ¿tiene siempre un origen psicológico?
Los expertos marcan los tips para conocer si estamos realmente ante un problema emocional
Cambios de humor, cansancio persistente, hinchazón digestiva o ansiedad leve constante no siempre son algo “normal”. Laura Salud, farmacéutica, nutricionista y CEO de Salmo Labs, explica por qué estas señales pueden tener un origen metabólico y hormonal y cómo empezar a abordarlas de forma práctica. “No todo lo que se vuelve frecuente es normal”. Con esta premisa, Laura Salud, farmacéutica, nutricionista y CEO de Salmo Labs, pone el foco en una realidad cada vez más habitual en mujeres a partir de los 35 años. Síntomas que se repiten, se cronifican y acaban justificándose como parte de la edad o del ritmo de vida. “Muchas mujeres siguen trabajando, cumpliendo con todo, pero cada año les cuesta un poco más. Y lo han normalizado”, explica Salud. “El problema es que el cuerpo lleva tiempo avisando antes de que aparezca algo más evidente”.
Dormir 8 horas no siempre es descansar
Uno de los indicadores más frecuentes es el sueño aparentemente correcto que, en realidad, no es reparador. “Dormir 7–8 horas no siempre significa descansar”, señala la experta. “Si te despiertas entre las 2 y las 4 de la mañana, si necesitas varias alarmas o te levantas con niebla mental, puede haber exceso de cortisol nocturno, déficit de minerales o desajustes en la glucosa”. Según Laura Salud, el descanso profundo es uno de los grandes reguladores hormonales y metabólicos. Cuando falla, el impacto se nota en energía, concentración, estado de ánimo y tolerancia al estrés.
Café, azúcar y el círculo de la energía inestable
Otro patrón común es la dependencia del café para arrancar el día o los bajones intensos a media mañana o por la tarde. “Cuando solo ‘arrancas’ con café o notas bajadas fuertes de energía a lo largo del día, suele indicar picos y caídas de azúcar en sangre”, explica. “Eso mantiene al sistema nervioso en alerta y, paradójicamente, acaba agotando más tu energía”. Este estado de alerta sostenido puede generar irritabilidad, mayor reactividad emocional y sensación de ansiedad leve pero constante.
Hinchazón, digestiones pesadas y microbiota alterada
La hinchazón abdominal tras las comidas, los gases frecuentes o la sensación de digestiones lentas tampoco deberían asumirse como inevitables. “No es solo ‘me sienta mal algo’”, aclara Laura Salud. “Es cómo está funcionando tu sistema digestivo. La inflamación abdominal recurrente puede hablar de estrés crónico, baja acidez estomacal o microbiota desequilibrada”. Desde su enfoque integrativo, la experta recuerda que el intestino es un eje clave en la regulación del sistema inmune, el estado de ánimo y la energía.
¿Ansiedad psicológica o sobrecarga fisiológica?
La tensión constante en cuello y espalda, la sensación de nerviosismo leve mantenido o la menor tolerancia al estrés son otros signos habituales.“Muchas veces no es únicamente psicológico”, afirma. “Puede estar relacionado con inflamación de bajo grado, falta de descanso profundo o una sobrecarga mantenida del sistema nervioso”. Para la farmacéutica y nutricionista, el mensaje es claro: antes de asumir que “es tu carácter” o “es el estrés”, conviene mirar qué está pasando a nivel biológico.
Tips prácticos para encontrar el verdadero origen
-Realizar una analítica completa que incluya ferritina, vitamina D, B12, perfil tiroideo y glucosa/insulina.
-Desayunar con proteína antes que recurrir únicamente al café.
-Comer sin prisa y observar qué alimentos generan más inflamación.
-Crear una rutina nocturna que reduzca estímulos (luz, móvil, trabajo mental) para favorecer un descanso profundo.
-“No es la edad”, concluye Laura Salud. “La mayoría de estas señales tienen una base fisiológica. Y cuando entiendes el origen, puedes empezar a regularlo”.