Cómo la tecnología nos puede ayudar a rebajar nuestra carga mental
La necesidad de encontrar herramientas para suavizar el peso del día a día ha generado la creación de nuevas apps que ayuden a conseguir encontrarlas a un clic
Cada vez son más las personas que han sentido en numerosas ocasiones un cansancio que trasciende lo físico. Es como si la mente dijera ¿¡basta! El trabajo, los hijos, la pareja, los amigos, las compras... Lo que hay que hacer, lo que no se nos puede olvidar, lo que aún no ha pasado pero estamos anticipando; todas las tareas del día a día, junto a las preocupaciones a nivel emocional, pueden generar una especie de ruido mental que desencadene fatiga, estrés y ansiedad. Una especie de lista infinita que rumiamos incluso cuando el cuerpo descansa. Es lo que conocemos como carga mental, y que afecta especialmente a las mujeres. Según un estudio de la compañía Procter&Gamble el 71% de ellas reconoce sufrir carga mental, frente al 12% de los hombres. Si hablamos de tareas cotidianas, una investigación de la Universidad de Bath y Melbourne encuentra que las madres asumen el 71% de las tareas del hogar frente al 45% de los padres. A su vez, las estadísticas confirman que el sexo femenino sufre más problemas de salud mental que el masculino: 343 casos por cada 1000 habitantes, frente a los 310 de ellos, en función del Informe Anual del Sistema de Salud del Ministerio de Sanidad. Pero ¿cómo podría definirse la carga mental? Se trata del esfuerzo cognitivo, emocional y la gestión invisible para planificar, organizar y ejecutar tareas, tanto en el ámbito laboral como doméstico. A menudo no se ve, de ahí que a largo plazo pueda afectar al bienestar y la salud. Tal y como explica Ana Asensio, doctora en neurociencia, psicóloga y colaboradora de Petit BamBou: “No es solo lo que hacemos, sino lo que sostenemos mentalmente; esas tareas mentales que se convierten en una checklist interminable y nos satura la mente”. El cerebro, de esta manera, vive en modo alerta continua, como si nunca pudiera descansar. Y por eso muchas personas sienten que su mente está siempre encendida, incluso cuando el cuerpo se detiene.
Señales silenciosas
Las pistas de la carga mental del día a día suelen ser silenciosas, cuenta Ana Asensio, “tales como olvidos frecuentes, irritabilidad o hipersensibilidad emocional, dificultad para concentrarse, posibles problemas en las relaciones, cansancio que no desaparece durmiendo, sensación de estar saturados sin saber por qué o necesidad de hacer cosas sin parar sin disfrutar de nada.
Por fuera parece que todo funciona, pero por dentro, el sistema nervioso se fatiga”. Los factores que alimentan esta saturación son, principalmente la multitarea, que fragmenta el cerebro; la autoexigencia, que nunca descansa; la tecnología, que mantiene la mente en estímulo constante; y el ritmo de vida, que no respeta los tiempos. “Nuestro cerebro no está diseñado para vivir acelerado, conectado y disponible 24/7. Y lo paga con sobrecarga y malestar que se traduce en somatización y pérdida de bienestar físico y emocional”, añade. “Porque
el cerebro se ha acostumbrado al ruido; el silencio, al principio, incluso incomoda. Además, parar nos conecta con emociones que llevamos tiempo evitando”.
Meditar para aprender a gestionarlo
Necesitamos aprender a parar un poco, con suavidad y sin exigirnos calma inmediata; requerimos un entrenamiento y aprender o reaprender lo que era sentir paz. Una herramienta poderosa es la meditación. “Esta
reentrena el cerebro: disminuye la actividad de las redes del estrés, baja el cortisol y fortalece las zonas que regulan la atención, las emociones y la conducta. Meditar es como decirle al sistema nervioso “estás a salvo, puedes descansar”. Con la práctica, la mente deja de correr tanto y empieza a habitarse y a
sentirse bien sin tener colapso ni saturación. La doctora en neurociencia ofrece algún tip para hacerlo más sencillo: “Podemos respirar por la nariz y en la exhalación, imaginar lo que soltamos. En cada una, decirnos mentalmente algo como suelto prisa, suelto exigencia, suelto control. No intentemos vaciar la mente, solo aligerarla un poco. Eso ya es medicina.
La app de meditación Petit BamBo ofrece algo muy valioso, porque de una manera muy sencilla y asequible estructura y acompaña, lo que propicia la constancia amable y el buen desarrollo de la práctica meditativa como hábito de salud mental y emocional. No tienes que saber meditar, solo dejarte
guiar. Y cuando alguien te acompaña a parar, el cerebro se siente más seguro para hacerlo. Es una forma sencilla y realista de crear pequeños espacios de descanso mental en medio de una vida llena”.
Aligerar la mente: una app guía
La app de meditación Petit BamBou lanza el programa “Aligera tu mente” para aprender a gestionar la carga
mental. Durante 10 sesiones examinarás qué es aquello que ocupa tu mente con el objetivo de tomar distancia y “descargarla” si está demasiado llena. A menudo queremos encontrar primero una solución y luego recuperar la calma, pero Petit BamBou ofrece una alternativa interesante: optar por lo contrario, cultivar la calma para descubrir nuevos caminos. A través del regreso a uno mismo, de la observación, del reconocimiento de los pequeños hábitos que a menudo nos atrapan, podremos encontrar pistas para aligerar ese peso del día a día. Para hacerlo más sencillo, la app ofrece numerosos consejos y ejercicios prácticos: reconocer lo que no depende de nosotros, priorizarse, delegar, anotar los pensamientos o cultivar la gratitud y la alegría.